Rostro
La piel del rostro refleja estrés, falta de sueño, sol, pantallas, cambios hormonales y también los productos que usamos. No es solo una cuestión estética. Una piel bien cuidada significa una barrera cutánea fuerte, menos inflamación silenciosa y una sensación de confort mayor en el día a día.
En Larrabasterra Farmazia trabajamos la dermocosmética facial como un tratamiento a medida: tipo de piel, activos concretos y productos bien elegidos, no “una crema cualquiera”. Antes de hablar de cremas, conviene entender qué está pasando en la superficie y en capas más profundas.
- Piel seca: tirantez, descamación fina, sensación de incomodidad. Suele necesitar lípidos y activos que reparan la barrera.
- Piel deshidratada: puede ser seca o grasa, pero con falta de agua. Se nota apagada, con líneas de expresión más marcadas.
- Piel mixta o grasa: brillos en frente, nariz y barbilla, poros visibles, tendencia a imperfecciones.
- Piel sensible o reactiva: enrojece con facilidad, nota escozor con muchos productos, se irrita con cambios de temperatura.
- Piel con acné o imperfecciones: comedones, granitos inflamados, marcas residuales.
- Piel con manchas: lentigos solares, melasma, tono irregular, marcas de acné.
- Piel fotoenvejecida: arrugas marcadas, pérdida de firmeza, textura irregular, manchas y tono apagado.
Una buena rutina de dermocosmética facial no empieza por el bote más famoso, sino por identificar qué necesita tu piel hoy y qué quieres mejorar a medio plazo.
Principios activos clave en dermocosmética
La dermocosmética actual no se basa en “una hidratante y ya está”. Se apoya en activos con evidencia que actúan sobre capas concretas de la piel y objetivos muy definidos.
Hidratación y barrera cutánea
- Ácido hialurónico: retiene agua en la superficie y mejora la sensación de elasticidad.
- Ceramidas: reconstruyen el “cemento” de la barrera cutánea y reducen la pérdida de agua.
- Glicerina: humectante clásico, eficaz y bien tolerado, ideal para mantener una hidratación estable.
- Aceites y lípidos fisiológicos: devuelven confort a pieles secas y muy secas.
Son activos clave en piel deshidratada, sensible o comprometida por tratamientos médicos o cosméticos agresivos.
Luminosidad y antioxidantes
- Vitamina C: antioxidante que ayuda a mejorar el tono apagado y aporta “efecto buena cara”.
- Vitamina E y resveratrol: apoyo frente a radicales libres y estrés oxidativo.
- Niacinamida: regula la barrera, mejora textura y ayuda a unificar el tono.
Son especialmente útiles en piel cansada, entornos urbanos, exposición a pantallas y rutinas con poco descanso.
Renovación y textura
- Retinol y derivados: estimulan la renovación celular y la síntesis de colágeno.
- Alfahidroxiácidos (AHA): como el ácido glicólico o láctico, mejoran textura y luminosidad.
- Betahidroxiácidos (BHA): como el ácido salicílico, afinan poro y ayudan con puntos negros e imperfecciones.
Se usan en rutinas controladas, siempre equilibradas con hidratación y fotoprotección diaria.
Sensibilidad y rojeces
- Agua termal, alantoína, bisabolol: calman y reducen la sensación de picor o escozor.
- Complejos antirojeces y neurosensinos: actúan sobre piel con rosácea leve, couperosis y reactividad.
En estos casos, menos es más: fórmulas cortas, bien diseñadas y una rutina sin saturar de productos.
Imperfecciones y poro
- Ácido salicílico y LHA: exfoliación suave dentro del poro.
- Zinc: ayuda a regular la secreción de sebo.
- Niacinamida: gran aliado en rutinas para piel grasa con tendencia acneica.
Son una buena opción si buscas mejorar brillo, poro y brotes ocasionales o persistentes.
Tipos de productos y cómo se combinan
La dermocosmética facial se construye como una serie de capas inteligentes. No hace falta usar todo a la vez, pero sí entender el papel de cada categoría para diseñar una rutina que funcione.
Limpieza
Es la base de cualquier rutina. Buscamos limpiar sin agredir:
- Geles suaves para piel mixta y grasa.
- Leches o cremas limpiadoras para piel seca o sensible.
- Aguas micelares bien formuladas para usos puntuales o como primer paso de desmaquillado.
Una piel bien limpiada acepta mejor los activos y se irrita menos.
Sérums de tratamiento
Ofrecen alta concentración de activos en texturas ligeras:
- Sérums hidratantes con ácido hialurónico y glicerina.
- Sérums antioxidantes con vitamina C.
- Sérums renovadores con retinoides o ácidos, siempre de forma progresiva.
- Sérums despigmentantes para manchas y tono irregular.
Se aplican antes de la crema y permiten personalizar la rutina según tu objetivo principal.
Cremas y emulsiones
Sellan la hidratación y ajustan la comodidad:
- Emulsiones ligeras para piel mixta y grasa.
- Cremas más nutritivas para piel seca o deshidratada.
- Fórmulas específicas para piel sensible con pocos ingredientes y alto índice de tolerancia.
En este paso buscamos textura y confort, sin olvidar que muchas cremas también incluyen activos de tratamiento.
Fotoprotección diaria
Sin fotoprotector, cualquier rutina se queda a medias. La radiación UV y la luz visible:
- Aceleran el envejecimiento.
- Empeoran manchas y marcas.
- Aumentan la inflamación silenciosa.
Por eso recomendamos fotoprotección 365 días al año, con texturas adaptadas a tu tipo de piel y a tu ritmo de vida.
Nuestras marcas de dermocosmética facial
En Larrabasterra Farmazia trabajamos con marcas que combinan ciencia, experiencia dermatológica y texturas agradables. Cada una aporta un enfoque distinto para poder ajustar la rutina al máximo.
- Avène: especialista en piel sensible y reactiva. Sus fórmulas con agua termal y complejos calmantes resultan ideales para piel con rojeces, tirantez o como apoyo a tratamientos médicos.
- La Roche-Posay: referencia en piel sensible, grasa, acneica y con tendencia a rojeces. Emplea sistemas de filtros avanzados, niacinamida, retinol y vitamina C en concentraciones estudiadas.
- Cerave: centrada en ceramidas esenciales, ácido hialurónico y tecnología MVE de liberación prolongada. Muy adecuada en piel con barrera alterada, deshidratada o seca.
- La Rosée: fórmulas sencillas y sensoriales con enfoque respetuoso, pensadas para aportar hidratación, confort y texturas agradables sin complicar la rutina.
- ISDIN: fuerte en fotoprotección avanzada y tratamientos antiedad. Destacan sus texturas Fusion Water, sérums con vitamina C, retinoides suaves y productos específicos para manchas y fotoenvejecimiento.
- Gema Herrerías (GH): dermocosmética basada en evidencia, con activos como retinaldehído, vitamina C, niacinamida y ácidos exfoliantes formulados con precisión. Ideal para rutinas técnicas y resultados visibles.
- Arturo Alba: enfoque dermocosmético de alta eficacia, combinado con texturas muy trabajadas para potenciar el efecto de antioxidantes, retinoides y despigmentantes.
- Ducray: además de su línea capilar, aporta soluciones faciales para problemas como piel con tendencia acneica, seborreica o con rojeces.
Acompañamiento y consejo experto
No todas las pieles necesitan un protocolo complejo, pero sí una buena elección de productos y activos. En Larrabasterra Farmazia te ayudamos a identificar tu tipo de piel y tus objetivos reales, diseñar una rutina sencilla de mañana y noche e introducir activos como el retinol o los ácidos sin irritar la piel.
También te orientamos para elegir la fotoprotección adecuada para tu día a día, ya sea en la costa, practicando deporte o en la ciudad. La idea es clara: menos productos, mejor elegidos, y una piel más sana, cómoda y luminosa a largo plazo.
Rostro
Preguntas frecuentes
sobre Rostro
¿Cómo puedo saber qué tipo de piel tengo realmente?
El tipo de piel se reconoce por su comportamiento diario.
La piel seca suele sentirse tirante y puede presentar descamación fina.
La piel grasa genera brillos, poros visibles y suele tener tendencia a imperfecciones.
La piel mixta combina ambas características según la zona del rostro.
La piel sensible reacciona con facilidad y muestra rojez o escozor ante cambios de temperatura o productos.
En la farmacia podemos ayudarte a identificar tu tipo de piel observando textura, hidratación, brillo y tolerancia a diferentes activos.
¿Cuál es la diferencia entre piel seca y piel deshidratada?
La piel seca tiene escasez de lípidos y necesita fórmulas más nutritivas para recuperar confort.
La piel deshidratada pierde agua, no grasa, y puede darse en piel seca, mixta o grasa.
Se nota apagada, rígida y con líneas marcadas por falta de hidratación.
En este caso funcionan mejor hidratantes con ácido hialurónico o glicerina.
Es habitual tener piel grasa pero deshidratada, y cada situación requiere un tipo de cuidado concreto.
¿Qué activos ayudan a mejorar la luminosidad?
Para mejorar la luminosidad funcionan bien la vitamina C, la niacinamida y algunos alfahidroxiácidos suaves.
La vitamina C ayuda a unificar el tono apagado.
La niacinamida mejora la barrera y la textura.
Los AHA aportan suavidad y un acabado más uniforme.
La elección del activo depende de si la piel es sensible, mixta o si presenta manchas.
¿Puedo usar retinol si tengo la piel sensible?
Sí, pero debe introducirse poco a poco.
Las pieles sensibles suelen tolerar mejor derivados más suaves como el retinaldehído.
Es recomendable combinarlo con cremas calmantes y evitar otros exfoliantes durante la misma etapa.
El retinol se usa por la noche y requiere una fotoprotección constante durante el día.
¿Qué diferencia hay entre un sérum y una crema hidratante?
El sérum contiene activos más concentrados en una textura ligera que penetra mejor.
Está pensado para tratar un objetivo concreto como manchas, poro, arrugas o deshidratación.
La crema hidratante aporta confort, protección y mantiene la humedad de la piel.
Lo habitual es aplicar primero el sérum y después la crema para completar la rutina.
¿Cómo elegir una limpieza adecuada sin resecar la piel?
Una limpieza correcta elimina impurezas sin dañar la barrera natural.
Las pieles grasas suelen preferir geles suaves que no resecan.
Las pieles secas o sensibles funcionan mejor con leches limpiadoras o cremas.
Las aguas micelares sirven como primer paso de desmaquillado, pero no deberían ser la única limpieza diaria.
Tras limpiar, la piel debe sentirse cómoda y nunca tirante.
¿Qué ingredientes ayudan a tratar las manchas del rostro?
Las manchas mejoran con activos como ácido tranexámico, niacinamida, ácido kójico o retinoides.
También ayudan antioxidantes como la vitamina C.
La fotoprotección diaria es imprescindible para evitar que las manchas se intensifiquen.
En la farmacia podemos recomendar una rutina adaptada al tipo de mancha y a la tolerancia de tu piel.
¿Cada cuánto tiempo puedo usar exfoliantes como AHA o BHA?
La frecuencia depende de tu tolerancia.
En piel sensible suele bastar con una o dos aplicaciones semanales.
En piel mixta o grasa pueden usarse más veces si no causan irritación.
Los AHA mejoran la textura general.
Los BHA actúan dentro del poro y ayudan con puntos negros.
Siempre deben introducirse poco a poco y evitarse si la piel está irritada.
¿Qué crema es mejor si tengo brotes de acné o imperfecciones?
Las pieles con tendencia acneica necesitan hidratantes ligeras que no obstruyan el poro.
Los ingredientes más útiles son ácido salicílico, niacinamida y zinc.
Estos activos ayudan a regular la grasa y mejorar las imperfecciones.
Aun así, la piel acneica también necesita hidratación regular.
Marcas como La Roche-Posay, Ducray o GH tienen productos específicos para este tipo de piel.
¿Por qué es importante usar fotoprotector todos los días?
La radiación afecta a la piel incluso en días nublados.
Acelera el envejecimiento, favorece la aparición de manchas y empeora la sensibilidad.
Usar un fotoprotector diario mantiene la piel estable y evita daños acumulados.
Marcas como ISDIN, Avène o La Roche-Posay ofrecen texturas ligeras que se integran bien en la rutina diaria.












